Villas de Oña y Frías. 2012.

Tras nuestro intenso día recorriendo la Evolución Humana llegamos bien entrada la noche a la villa de Oña. Nos hospedamos en el hostal Los Once Brutos y cenamos muy bien de tapas y raciones en una cueva de la coqueta Bodeguilla de Oña

Bodegilla de Oña

Oña fué un municipio muy importante durante la invasión musulmana en el siglo VIII ya que fué aquí donde los cristianos se refugiaron de las persecuciones. En el año 950 el primer Conde de Castilla, Fernán González, le concede los primeros privilegios a la villa de tal modo que su nieto el conde Sancho García funda en el año 1011 el Monasterio de San Salvador. Principalmente gracias a esta construcción, Oña se convirtió en un fuero poderoso en la Edad Media con una fuerte población judía y un comercio intenso.

Conjunto histórico, Oña

El Monasterio de San Salvador fué declarado Bien de Interés Cultural y Patrimonio Histórico de España en 1931. La Iglesia, comenzada en el siglo XII, y la Sillería se enclavan dentro del estilo gótico, con la portada con restos de la construcción original románica, mientras que la Fachada y el Retablo principal se encasillan en estilo barroco. En el Claustro se aprecian los arcos góticos y ornamentados.

Monasterio e Iglesia de San Salvador, Oña.

Portada del Monasterio de San Salvador, Oña.

Claustro del Monasterio de San Salvador, Oña.

Claustro del Monasterio de San Salvador, Oña.

Claustro del Monasterio de San Salvador, Oña.

En el casco histórico del pueblo también se encuentra la Iglesia de San Juan Bautista eregida entre los siglos XII y XVI. Su orígen románico puede apreciarse en el interior y en la portada de entrada además de junto en su Torre. Lo más llamativo de su interior es el retablo barroco sin dorar que se encuentra en un lateral y que resulta una auténtica delicia.

Plaza mayor de Oña.

Portada de la Iglesia de San Juan Bautista, Oña.

Iglesia de San Juan Bautista, Oña Retablo Barroco en Iglesia de San Juan Bautista, Oña.

Como villa de orígen medieval y con reflejo de la población judía que albergó, pueden observarse sus influencias en la arquitectura popular de sus casas de piedra y madera y en sus calles estrechas:

Oña

Además también se puede visitar el Parque Natural de los Montes Obaranes y hacer alguna ruta de senderismo. En nuestro caso nos adentramos brevemente en una de las rutas desde la Casa del Parque:

Parque Natural de los Montes Obaranes, Oña.

Parque Natural de los Montes Obaranes, Oña

Tras un paseo por la tranquilidad del Parque Natural pusimos rumbo a nuestro próximo destino, la villa de Frías que remonta su historia hasta el año 867 en plena reconquista.

Frías se sitúa sobre el cerro de la Muela y nuestra primera impresión al llegar por la carretera era que parecía una ciudad haciendo equilibrios en el borde de la montaña. A un lado se observa el Castillo de los Duques de Frías, las Casas Colgadas y al fondo la Iglesia de San Vicente Mártir.

Frías

Entramos a la villa por la “parte de atrás” del Castillo de los Duques de Frías y el recinto amurallado, así que nos tocó subir unas cuantas escaleras:

Subida al Castillo de los Duques de Frías

Castillo de los Duques de Frías

Bordeamos las traseras del castillo siguiendo la muralla y continuamos por las calles hasta llegar a la Iglesia de San Vicente Mártir. Esta Iglesia es de orígen románico pero su torre se derrumbó en 1904 ocasionando grandes daños y debiendo ser reconstruída. No pudimos visitar su interior puesto que estaba cerrada

Iglesia de San Vicente Mártir, Frías

Iglesia de San Vicente Mártir, Frias

Continuamos por la calle principal, la Calle del Mercado, observando la arquitectura de las casas, las calles estrechas y empedradas, el ambiente tranquilo y sosegado de la villa, y su remate al fondo, el Castillo:

Frías

Frías

El Castillo de los Duques de Frías se remonta a las primeras fortalezas del siglo X. La construcción de la muralla se completó en 1201 y en el siglo XV se realizaron obras de mejora en la fortificación. Desde la plaza es impresionante contemplar el Castillo porque parece que se te viene encima, como si fuese a desprenderse.

Castillo de los Duques de Frías

En el interior de la fortificación se encuentra el Patio de Armas y la Torre del Homenaje. Se puede observar una pequeña dependencia con una doble bóveda y es interesante echar un vistazo a los parteluces de las ventanas y los bellos adornos de los capiteles.

Castillo de los Duques de Frías

Desde las almenas del Castillo se tiene una espectacular vista panorámica de Frías y su entramado de callejuelas, sus casitas bajas de piedra y madera y sus techumbres rojizas, y nos hace aún más conscientes de su posición de equilibrio sobre el monte:

Villa de Frías

Con la visita al Castillo terminamos nuestro recorrido por Frías y dimos por finalizada nuestra escapada. Pero aún nos quedaba una delicia visual y es que, de regreso, ese tiempo nuboso nos ofreció un paisaje espectacular de azules intensos y radiantes dorados:

Paisajes de Castilla y León


MÁS INFORMACIÓN


♦ ATAPUERCA / OÑA y FRIAS 2012


Sobre Eva

Viajera insaciable, lectora incansable, eterna aprendiz de idiomas y meticulosa observadora de culturas, lingüista, traductora y curiosa como yo sola. Mi lema: Viajar para vivir y sentirse vivo.
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