Arribes del Duero ’14. Día 1: Fermoselle y El Pozo de los Humos.


FERMOSELLE

Salimos de Madrid a las 7:00 con dirección Fermoselle, en la provincia de Zamora. Según San Google desde Madrid a Fermoselle tardábamos 3 horas y 16 minutos pero claro, el Señor G no contaba con los atascazos de un viernes en hora punta en Madrid. El resultado es que nos dimos un viajecito de 6 horas hasta llegar a Fermoselle Hartos de carretera y un poco fastidiados por haber perdido la mañana, nada más llegar subimos las maletas a la habitación de nuestra casa rural El Marqués de la Liseda, a la entrada del municipio, y fuimos directamente hacia el centro recorriendo las callejuelas de la villa en busca de un lugar en el que comer.

C.R. Marqués de la Lisea

Parece que se tienen indicios de la existencia de Fermoselle desde la época romana aunque a fué partir de 1205 cuando la villa comienza a resaltar ya que entonces el rey Alfonso IX cedió estos territorios a la diócesis de Zamora. En 1221 el mismo rey otorgó una carta foral a la villa con varias normas que regulaban la obligatoriedad de realizar un censo, determinación de los impuestos e incluso normativa en materia penal. Y no es de extrañar que la atención se centrara en Fermoselle no sólo por el hecho de ser territorio de la diócesis de Zamora y estar cerca de León, la capital del reino, sino por su situación estratégica de frontera con Portugal.

Declarada conjunto histórico-artístico en 1974, la villa se erige sobre un monte. Desde la casa rural, yendo hacia el centro, nos encontramos con calles que van serpenteando hacia arriba, formando terrazas escalonadas de casas de piedra.

Calles de Fermoselle.

Lo interesante y característico de la villa es que estos escalones en el monte son aprovechados y se emplean como bodegas, ya que el vino es el principal motor económico del municipio. Es más, el origen de la uva autóctona denominada Juan García o malvasía negra proviene de Francia, de Borgoña, traída a Fermoselle por Raimundo de Borgoña, Conde de Galicia. Al parecer hoy por hoy es prácticamente imposible encontrar esta variedad fuera de la zona de Arribes del Duero. Aficionados al vino éste es un lugar que creo que debéis visitar

Bodegas de Fermoselle.

Las calles se van estrechando a medida que nos acercamos al centro. Las casas son muy coquetas, las más características las veréis con arcos, balcones y con trampillas que esconden escalones que se introducen bajo tierra para llegar a las bodegas. Fijaos bien porque prácticamente todas la casas tienen su propia bodega, bien se vea a pie de calle o como os comento enterradas. Y muchísimas de ellas pueden visitarse

Casa con escalera al aire y bodega, Fermoselle.

De los restos de la Muralla de Fermoselle parece que sólo se mantiene este arco de medio punto con corredor cubierto. A partir de este arco las calles se estrechan un poquito más ya que nos vamos adentro en la zona más antigua de la villa. Es interesante recorrer la calle Requejo pues antiguamente era la vía principal donde se aglutinaba el comercio y en ella encontraremos buenos ejemplos de la arquitectura fermosellana.

Arco. Fermoselle.

Casas y calle típica fermosellanas.

Ya llegando a la Plaza nos encontramos con la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción del siglo XII de predominante estilo románico y remodelaciones en siglos posteriores. Fué declarada Bien de Interés Cultural en septiembre de 2013. Es bastante sencilla pero tiene un retablo que destaca sobre la sobriedad de sus paredes lisas y un órgano barroco precioso aunque un poco descuidado.

Iglesia románica de Fermoselle.

Iglesia de Fermoselle.    Iglesia de Fermoselle.

Llegamos a la Plaza de Fermoselle, rodeada de edificios de piedra de color mostaza. Lo que más destaca es la decoración del campanil de forja que recubre la campana de la Casa Consistorial. Al lado del Ayuntamiento hay un pasadizo bajo un arco, si nos adentramos en él puede contemplar una pequeña y coqueta callejuela con sus casas típicas fermosellanas encajonadas entre grandes piedras de granito.

Plaza Mayor, Fermoselle. Casas entre rocas de granito.

Seguimos merodeando por el pueblo y nos encontramos rincones encantadores como casas que forman la esquina entre dos calles, algunas casitas de colores y cruceros (y no, no estoy hablando de barcos). Los Cruceros eran monumentos religiosos populares que tienen su origen en el siglo XIV; sencillamente son cruces de piedra, normalmente de granito y en ocasiones de madera. Están construídos en las encrucijada de caminos, emplazamientos elevados o lugares donde antiguamente existían cultos paganos a la naturaleza (se relacionan también con las culturas de origen celta). Son monumentos típicos de Galicia y Portugal y por una clarísima influencia de ambos también se encuentran en las provincias fronterizas. En Fermoselle nosotros vimos dos

Casa esquinada, Fermoselle.

Casas de colores, Fermoselle.   Crucero en Fermoselle.

Cascada: EL POZO DE LOS HUMOS

Tras terminar nuestro recorrido por Fermoselle pusimos rumbo a la cascada del Pozo de los Humos en el curso del río Uces situado dentro del Parque Natural de Arribes del Duero. Es una cascada de 50 metros de altura y bastante caudalosa durante todo el año (aunque es más impresionante desde diciembre hasta mayo). Hay dos formas de llegar (1) desde Pereña de la Ribera podréis observarla de frente y completa (2) desde Masueco podréis subir al mirador que hay sobre ella y ver la caída de forma vertical. Teníamos intención de entrar primero por Pereña y luego ir hacia Masueco, pero el camino fué largo y sinuoso (son carreteras estrechas y de montaña) y ese día el cansancio ganó la batalla. Como es una zona que volveremos a visitar decidimos dejarlo para la próxima vez

Caminos de la zona

Una vez en Pereña hay que seguir las indicaciones que se encuentran en el propio pueblo que terminarán por conducirnos hacia un estrecho camino de tierra. En principio es una ruta de senderismo pero se puede seguir con el coche (aunque nos esperan unos cuantos baches, algunos bastante interesantes). Llegaremos a un precioso merendero con aparcamiento y veréis que desde allí parte otro camino de tierra por la derecha.

El Pozo de los Humos, merendero   El Pozo de los Humos, camino.

Aunque las indicaciones mencionen que es una ruta senderista nosotros nos metimos con el coche al ver que otro vehículo provenía del camino. Si continuáis el sendero con el coche (opción más recomendable si se va con peques o personas con movilidad reducida) más adelante encontraréis una pequeña bifurcación; a la derecha una explanada que sirve como aparcamiento y a la izquierda un camino estrecho acordonado para evitar la intromisión de vehículos. Recorriendo ese camino unos 200 metros se llega al Mirador de Pereña, desde donde se puede ver la cascada.

El Pozo de los Humos, camino.

Y aunque se esté un poco lejos desde allí se oye perfectamente el estruendo del agua al caer. Impresiona. Y mucho.

El Pozo de los Humos

El Pozo de los Humos

Y desde aquí dimos por finalizada las visitas del día y regresamos hacia nuestra casa rural. Pero de camino pasamos por sobre una impresionante obra de ingeniería, la presa de Almendra y su embalse, conocido como el mar de Castilla y León. Y desde luego que parece un mar porque por mucho que se mire al horizonte no puede verse la otra orilla.

Presa de Almendra

Embalse de Almendra

Y desde aquí partimos directamente a Fermoselle. Nos tocaba reponer fuerzas para el día siguiente, día de crucero fluvial por entre las Arribes del Duero y de rutas senderistas.


MÁS INFORMACIÓN


♦ ARRIBES DEL DUERO 2014


 

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Sobre Eva

Viajera insaciable, lectora incansable, eterna aprendiz de idiomas y meticulosa observadora de culturas, lingüista, traductora y curiosa como yo sola. Mi lema: Viajar para vivir y sentirse vivo.
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3 Comments

  1. Un reportaje muy interesante y con muy buena calidad de imágenes, se puede seguir a la perfección el camino pero ¿ nuestros ojos lo verán así?-
    Felicidades

    • ¡Hola Ordial!
      Muchísimas gracias por visitar el blog y nos sentimos MUY halagados por tus palabras. Nos alegra infinitamente que te haya parecido interesante Ojalá que otros diarios te lo parezcan también y puedan ser de utilidad para ti en algún momento

      Te podemos asegurar que lo que se ve en las imágenes es lo que tus ojos pueden apreciar cuando visitas estos lugares. Fermoselle rebosa esos colores en sus piedras y fachadas y ese encanto a pueblo medieval, y el entorno de camino al Parque Natural de las Arribes brilla con esos verdes intensos y esos amarillos resplandecientes Lo único que se ha tocado en algunas fotografías han sido los cielos para que no quedasen tan sosos completamente blancos y corregir un poco la “neblina” que provocan los días nublados

      De nuevo muchas gracias por visitar el blog y por comentar
      ¡Esperamos volver a leerte por aquí!

      ¡Abrazote!

  2. Vaya pedazo de presa… A mí me gusta mucho ir a verlas, y siempre he querido visitar la Contra Dam, en Suiza (donde se rodó la intro de GoldenEye ^^).

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