Excursión: Plasencia, la perla del Jerte.


A Plasencia parece que se la conoce como la perla del Jerte a pesar de no pertenecer a la mancomunidad de municipios. Sin embargo, la ciudad puede considerarse la puerta de entrada al Valle y aunque hemos visitado el Jerte en bastante ocasiones y siempre pasando por Plasencia, nunca nos hemos detenido en ella a pesar de llamar muchísimo mi atención, pues la Catedral corona la ciudad y puede contemplarse desde la carretera.

Así que, una mañana, decidimos poner solución y hacer una excursión a Plasencia.

Plasencia fué fundada como ciudad en 1178 por el Rey Alfonso VIII de Castilla, sin embargo se conocen restos de asentamientos en la Prehistoria, y recientemente descubiertas construcciones de orígen árabe, como una torre y una mezquita del siglo VIII, situadas a orillas del río Jerte y al lado del actual Puente de Trujillo.

Restos Mezquita, Plasencia

Pero nuestro recorrido por la ciudad comienza prácticamente en el otro lado, atravesando la Puerta de Berrozana en la Calle Berrozana. La Muralla de Plasencia comenzó a planificarse desde la fundación de la ciudad pero parece que no se completó hasta 1197. La tardanza en su levantamiento se debió a los avances musulmanes por el valle del Tajo y Extremadura por lo que la ciudad fué conquistada. Sin embargo fué recuperada en 1196 por el Rey Alfonso VIII de Castilla y el recinto defensivo se completó rápidamente en 9 meses gracias al trabajo de 10.000 hombres; es lógico que hubiese prisas por levantar la muralla debido al miedo a sufrir una nueva invasión al carecer la ciudad de un complejo defensivo que protegiese el núcleo de población.

PuertaMuralla

Fuímos en busca de la Oficina de Turismo de Plasencia y recorrimos las calles delimitadas por casas de fachadas blancas hasta llegar a la Plaza Mayor. La plaza es la zona comercial más activa de la ciudad, especialmente en momentos como en el que fuimos en plenas fiestas; es una plaza completamente porticada. Nos adentramos en ella a través de la Calle de los Quesos y desde allí hay dos zonas muy concretas que llaman la atención: la primera un rinconcito de la derecha, donde pueden observarse unos edificios coloridos del que llama especialmente la atención una de las fachadas de color rojizo con un porte que recuerda a un romántico castillo.

Plaza Mayor

Justo enfrentado a este rinconcito, en el lado opuesto de la Plaza, se encuentra el Ayuntamiento de Plasencia. El edificio original data del siglo XVI y sufrió modificaciones durante el siglo XVII hasta su reconstrucción en el siglo XVIII. Destaca por su alto soportalado que rompe con el resto de la Plaza así como sus dos torreones, particularmente la torre del reloj donde podemos ver al Abuelo Mayorga un autómata muy simpático que golpea la campana cada media hora

Ayuntamiento Plasencia

Para llegar a la Oficina de Turismo bajamos por la Calle Santa Clara hasta llegar al número 4. Para nuestra sorpresa la oficina de turismo parece emplazada en una antigua casa señorial y no está señalada de forma llamativa como en otros municipios así que es fácil despistarse y pasar de largo

Una vez dejada constancia de nuestra presencia en la ciudad y de haber obtenido la información, (como, por ejemplo, que prácticamente estaba todo cerrado porque estaban en fiestas ) seguimos bajando la calle hasta encontrarnos de frente con la Catedral de Plasencia.

La Catedral Nueva de Santa María de la Asunción se comenzó a construir en 1498 y sus obras se paralizaron en 1578. Se retomaron en el siglo XVIII pero finalmente quedó inacabada. Es por eso que lo que hoy contemplamos puede resultar extraño tanto por su emplazamiento como ése no se qué que te hace darte cuenta de que algo no encaja en la ecuación. Al observarla se desprende de ella unos aires de grandeza tímidos, que susurran lo que pudo ser pero nunca terminó de ser. Es una auténtica delicia

Catedral

Algunos de los arquitectos involucrados en su construcción fueron Rodrigo Gil de Hontañón y Diego de Siloé, dos de los más grandes arquitectos de la época. Impresionante su exterior con la pulcra belleza de sus fachadas renacentistas de estilo plateresco; fijáos en los esmerados detalles de las hojas labradas en la piedra, parecen enredaderas que se deslizan hacia el cielo.

Catedral de Plasencia

Portada Catedral Plasencia    Detalle Portada Catedral Plasencia

Pero su interior no se queda atrás (lástima que no nos dejaban fotografíarla por no tener permiso del Obispo); restaurada, sus paredes brillan con el claro azul del cielo y los nervios de los arcos y las bóvedas se rematan en pulcras lineas de oro; el retablo mayor dorado así como las capillas tampoco se quedan atrás en distinción y brillantez. En mi opinión, en el interior es una de las Catedrales más bonitas que he visto en España.

La entrada cuesta 4€ y también da derecho a visitar la Catedral Antigua, del siglo XIII y de transición de románico al gótico, que se encuentra anexa a la actual Catedral.

Catedral ViejaPlasencia, Extremadura, España, Plasencia

Sin embargo nosotros entramos por la puerta principal recién finalizada la misa y tuvimos la suerte de poder ver el interior de la Catedral sin pagar. Aún así, fuimos a la puerta lateral por donde se accede oficialmente pero decidimos no volver a entrar por una razón muy sencilla; no nos gustó nada que nos pusieran tantas pegas para poder fotografiar el interior, incluso ofreciéndonos la información de contacto para solicitar permiso al Obispo nos dieron a entender que era harto complicado Lo siento, pero que hoy en día que siga habiendo estas restricciones lo encuentro absolutamente ilógico. Podrían tomar nota de la Catedral de Zamora o la Colegiata de Toro, donde puede adquirirse un permiso fotográfico (de precio simbólico) en la propia puerta.

Pero continúo con esta excursión, que me voy por derroteros y acabo contando lo que no debo

En la misma Plaza de la Catedral se encuentra una de las esculturas que se reparten por la ciudad. En esta ocasión se trata de una pieza dedicada a la figura del Catedrático Manuel García Matos, frente al Colegio Cultural Santa María.

Plaza De La Catedral, Plasencia

Bordeamos la Catedral y nos dirigimos hacia la Avenida Calvo Sotelo. Desde aquí observamos el singular emplazamiento de la Catedral asfixiada contra la muralla, contemplando el sencillo campanario que recuerda a una torre defensiva, y pudiendo percatarnos mejor de su situación de monumento inacabado.

Catedral-Traseras01

Catedral-Traseras

Catedral-Traseras02

Recorriendo la Avenida Calvo Sotelo podemos pasear a la vera de la muralla de Plasencia y observar su utilización como parte de los muros de las viviendas, un recurso habitual en el pasado donde todo se aprovechaba y especialmente todo aquello que sirviese para ahorrar en los costes de construcción (bueno, esto último creo que se ha seguido haciendo ).

Murallas-Catedral Plasencia

Bajando la calle llegaremos hasta la Puerta de Trujillo, la más elaborada de las puertas de la muralla que encontraremos en la ciudad, tanto en su parte exterior como interior. En el exterior se puede contemplar el escudo de los Reyes Católicos, ya que fué por aquí por donde sus tropas penetraron en la ciudad cuando fué reconquistada. Y en su parte interior ¿Soy la única encuentra un toque oriental en la forma y decoración de la puerta?

Puerta de Trujillo, Plasencia

Puerta Trujillo, interior. Plasencia

Atravesamos la Puerta de Trujillo y callejeamos hasta encontrar el Museo Etnográfico y Textil (entrada gratuita) con un fondo de más de 5.000 piezas y exposiciones temporales contemporáneas, que nos ayuda a conocer mejor los usos y costumbres de la región y de Cáceres. También encontramos una exposición temporal sobre los yacimientos de la Cueva de Santa Ana donde están encontrando restos fósiles y diversos utensilios de hace 125.000 años. Además, el edificio en el que se aloja el museo se trata del antiguo hospital de Santa María, del siglo XIV. Por otro lado, la visita nos ayudó a aliviar el calor que sentíamos pues Lorenzo comenzaba a apretar con fuerza

Museo  Etnográfico, Plasencia

Museo Etnografico, Plasencia

Una vez recorrido el Museo callejeamos nuevamente hacia la Plaza Mayor, con dirección Norte para ver el “otro lado” de la ciudad. Sin embargo, de camino nos encontramos con una escultura de lo más curiosa que ahora sabemos se llama “Escena 3” pero ¿Alguien tiene una idea de qué es lo que representa exactamente?

Escultura, Escena 3. Plasencia

Las calles que parten de la Plaza Mayor son estrechas y muy largas, con grandes losas de piedra gris y rojizas en el suelo, sus casas de fachadas de tonos cálidos y claros, con balcones rebosantes de un estallido de flores de colores, adornados con farolillos y banderines por las fiestas de la ciudad e incluso con paraguas de llamativos colores suspendidos en el aire

Calles de Plasencia    Calles de Plasencia

Calles de Plasencia    Calles de Plasencia

Pero no dejéis de observar bien, puesto que Plasencia cuenta con un importante conjunto de Casas Señoriales que podéis encontrar en cualquier rincón, por inesperado que sea

Casa Señorial, Plasencia

Casa Señorial, Plasencia

Continuando nuestra caminata hacia el norte de la ciudad nos encontramos con el Convento de Santa Ana, un edificio del siglo XVI que hoy es empleado como auditorio. Y, justo frente a él o a un lateral (según se mire ) encontramos el Teatro Municipal con un toque melancólico en su fachada:

NoSe

Teatro Municipal, Plasencia

Recorremos las calles hasta poner rumbo hacia El Parque de los Pinos ¿Y qué nos encontramos? ¡Un acueducto! Seguro que alguien estará preguntándose ¿Pero no se había fundado la ciudad en el siglo XII? Y así es. Las cuentas no fallan. El Acueducto de Plasencia se construyó en el siglo XVI para bajar agua a la ciudad desde la Sierra de Cabezabellosa. Tiene 55 arcos, conocidos como los Arcos de San Antón, 300 metros de largo y 18 metros en su punto más alto.

Acueducto Medieval

Acueducto Medieval

Tras merodear por los alrededores del Acueducto hasta llegar a las delegaciones de la Universidad de Extremadura, dimos la vuelta y pusimos rumbo hacia el centro caminando por la Avenida Juan Carlos I.

Parque

Al llegar a una intersección, que se transforma en la Calle Torre de Lucia, por la torre de la muralla que forma la esquina del cruce, bajamos los escalones y llegamos a la parte mejor conservada y más alta de todo el recinto amurallado de Plasencia.

Muralla de Plasencia

Muralla de Plasencia

Siguiendo la vera de la muralla llegaremos a la Plaza del Sol donde encontraremos la escultura dedicada al Rey Alfonso VIII fundador de la ciudad de Plasencia. Desde allí atravesaremos la Puerta del Sol y recorreremos la calle del Sol rebosante de un ambiente muy animado dado que es la zona comercial del casco histórico; tienda de dulces, ropa, joyerías y toda clase de comercios se aglutinan especialmente en esta calle (que es del Sol pero que era de las pocas donde daba la sombra :-P).

Escultura a Alfonso VIII de Castilla, fundador de Plasencia

Puerta Del Sol, Plasencia

La calle del Sol, como una de las arterias del casco antiguo de la ciudad, termina desembocando en la Plaza Mayor y es aquí donde ponemos punto y final a nuestra breve excursión de una mañana por Plasencia. Y nos despedimos de la ciudad con una última vista del río Jerte

Rio Jerte, Plasencia


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Sobre Eva

Viajera insaciable, lectora incansable, eterna aprendiz de idiomas y meticulosa observadora de culturas, lingüista, traductora y curiosa como yo sola. Mi lema: Viajar para vivir y sentirse vivo.
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3 Comments

  1. Pingback:Excursión: Coria, perla del Valle del Alagón - UN MUNDO FASCINANTE

  2. Gran reseña sobre esta ciudad tan poco conocida. Muy buen artículo, los comentarios arquitectónicos son excelentes. Además, el toque personal que le das con los comentarios basados en tu experiencia personal lo hacen muy interesante. Haces muy buen trabajo en tu blog, sigue así. Vuelve pronto a Plasencia!

    • ¡Muchísimas gracias por tus preciosas palabras, Virginia! Me siento muy, muy honrada por ellas, de todo corazón
      Tenemos que volver pronto a Plasencia, sí, porque pasamos a menudo para hacer excursiones por la zona, pero detenernos es verdad que nos detenemos poco en comparación con las ocasiones en las que la dejamos a nuestra vera

      ¡Un abrazo muy grande!
      Y mil gracias de nuevo por tus palabras.

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