Excursión: Ruta de las Caras de Buendía


Viernes, noche infernal de agosto en Madrid, sin poder conciliar el sueño por culpa de esas corrientes de aire abrasadoras. Aburridos del cansancio que teníamos encima y de la imposibilidad de pegar ojo y ¿qué se nos ocurre? Por supuesto, preparar una excursión para el sábado por la mañana en la que pudiésemos llevarnos a las mascotas

Así que hablando de dónde podíamos ir, Héctor comentó que un compañero de trabajo (y nuestro cuñado lo había comentando hacía tiempo) le había mencionado esa misma semana algo llamado La Ruta de las Caras en la provincia de Cuenca. No teníamos ni idea de qué era así que abrimos Google y a buscar. Se trata de un meritorio conjunto de esculturas de variadas proporciones talladas en las piedras y rocas calizas del entorno por dos escultores del municipio, Jorge Maldonado y Eulogio Reguerillo. Como también vimos que había embalses cerca y teniendo en cuenta la calurosa noche, lo que más nos apetecía era aprovechar el viaje para acercarnos a una buena porción de agua fresquita. Y así, tal cual, decidimos que ése sería nuestro destino.

De camino al municipio de Buendía atravesaremos la Presa (la que puede contemplarse desde el mirador con forma de Castillo) y el Embalse de Entrepeñas, en el cauce del río Tajo, y en el que encontramos agua de un turquesa tan brillante que parece casi irreal. La intensidad del color del agua llamó tanto nuestra atención que decidimos detenernos:

Entrada al mirador de la Presa y Embalse de Entrepeñas

Presa de Entrepeñas

Embalse y Presa del Embalse de Entrepeñas.

Terminando de merodear por la zona seguimos camino, dejando atrás Sacedón y tomando la carretera CM-2000, por la que circularemos bordeando el Embalse de Buendía, apreciando el mismo turquesa intenso que en Entrepeñas. Sólo con apreciar el color del agua ya sentíamos el frescor en nuestro cuerpo

Mirador en la Presa del Embalse de Buendía

Llegados a Buendía nos detuvimos en la Oficina de Turismo para dejar constancia de nuestra presencia (como es nuestra costumbre) y, por cierto, felicidades a quiénes nos recibieron porque se esmeraron por darnos muchísima información sobre rutas guiadas por el pueblo (todos los domingos a las 13:00) además de información sobre pueblos de los alrededores y lugares de interés además de sobre la región.

Tras tener toda esa información, cogimos a Gracioso y seguimos las indicaciones de las placas que nos indican el camino a la Ruta de las Caras. Saliendo del pueblo tendremos que tomar un camino de tierra con algunos baches aquí y alguna piedrecita por allá. A pesar de los saltitos extra, el paisaje es interesante de observar; al fondo de una tierra roja, a trozos cubierta de pasto del color del trigo y a pedazos salpicada de olivos y vivarachos girasoles, podremos contemplar charcos de color turquesa.

Paisaje de Buendia

Campo de Girasoles en Buendia

Una vez dejado el coche en el aparcamiento, cruzamos el merendero situado en un relajante pinar y nos adentraremos en la ruta.

Merendero

Merendero

Probablemente las esculturas más impresionantes (la tercera, la cuarta y la quinta que encontraremos) sean los rostros de Maitreya (el próximo Buda en la tierra), Arjuna (tercer hijo de los Pándava, héroes de la tradición hindú) y Krishna (la forma principal del dios hindú Visnú). En la fotografía no se aprecia bien, pero se trata de unos rostros en bajo relieve de 7 metros de altura

Maitreya (próximo Buda) y Arjuna (tradición hindú)

Maitreya, Ruta de las Caras     Krishna (y mis perros)

La Espiral del Brujo (que yo pensé era una caracola ) y Wall.e

La Espiral del Brujo (y mi perro)

Seguimos la ruta, caminando cerca de una pared de piedra y de repente en el saliente se desdibuja ¡Chemary!

Chemary

En las siguientes paredes de piedra que encontramos bajando hacia el mirador y el embalse podemos apreciar el rostro del Chamán y a diversos duendecillos entre las piedras.

El Chamán

El Chamán

Y seguimos bajando y comenzamos a apreciar el turquesa del agua entre los árboles pero allí, un poco escondido, desapercibido y tallado sobre la ondulación de una roca, Bethoveen.

Bethoveen

Nos encaminamos hacia un pequeño claro por un terreno de tierra mostaza, salpicado por rocas oscuras y vegetación verde pero de sensación árida. Al frente, a lo lejos, hay algo que destaca, una roca escarpada coronada por una calavera; la escultura titulada De Muerte es la única de todos los rostros que mira hacia la salida del sol.

Paisaje de la Ruta de las Caras de Buendía

"De Muerte"

La calavera está bordeada por un camino por delante, así que se puede colocar uno al lado de ella para hacerse una foto. Nosotros no lo hicimos porque los perros se volvían locos cuando intentábamos acercarnos ¿Notarían algo diferente cerca de esta escultura?

Subimos hasta arriba, ya que detrás de De Muerte hay un mirador para contemplar el embalse. Notamos que el paisaje se ha transformado en un increíble contraste un tanto extraño, que se acrecentará a medida que nos acerquemos a la orilla del agua.

Mirador del Embalse de Buendía 2

Mirador del Embalse de Buendía

Al bajar por el sendero no dejéis de observar el vértice de la pared de piedra que forma el montículo del mirador porque allí está La Dama del Lago, custodiándolo, vigilándolo y quién, a las subidas del agua, puede llegar a tener ese turquesa intenso justo a sus pies

La Dama del Lago

Conseguimos encontrar camino para salirnos del sendero y dirigirnos a la orilla del embalse. A medida que se avanza el paisaje se contrasta todavía más. Los colores del ambiente iban cambiando poco a poco a tonalidades ciertamente peculiares

Embalse de Buendia

Paisaje de camino a la orilla del Embalse de Buendía

Embalse de Buendía

Y al contemplar la tierra acariciada por el agua, era como si un paisaje desértico encontrase un oasis de color turquesa y aguamarina

Embalse de Buendia

Embalse de Buendía

Os invito a que, una vez cerca de la orilla, prestéis atención al sonido del aire porque si el viento mece el pinar que queda a vuestras espaldas, cuando ése susurrar se mezcle con el del tranquilo vaivén del agua del embalse, paladearéis la vívida sensación del romper de las olas del mar

Embalse de Buendía

De regreso a la senda, el camino comienza a engalanarse con verdores pero no dejéis de observar las rocas, porque aún encontraréis más rostros y figuras tallados, como La Monja.

Senda de la Ruta de las Caras de Buendia

La Monja

Paisajes de Buendia

Siguiendo la senda nos encontraremos en la otra parte del pinar y llegaremos al camino de tierra que nos lleva hasta el merendero. Y ya, desde allí, dimos por finalizada nuestra excursión

Campo de Girasoles de Buendia

¿Os animáis a recorrer La Ruta de las Caras de Buendia? Si lo hacéis ¡No os olvidéis de contarnos vuestra experiencia!


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Sobre Eva

Viajera insaciable, lectora incansable, eterna aprendiz de idiomas y meticulosa observadora de culturas, lingüista, traductora y curiosa como yo sola. Mi lema: Viajar para vivir y sentirse vivo.
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6 Comments

  1. Nosotros estuvimos el año pasado, una ruta que nos sorprendió. Preciosas fotos y estupendo reportaje.

    Saludos, Belén

    • ¡Hola Belén!
      La verdad es que sí que sorprende ¡Y mucho! No sólo por las esculturas, también lo hace el paisaje y la forma en que cambia en unos pocos metros. Muchas gracias por visitar el blog y, sobre todo, por comentar
      Nos seguimos leyendo compañeros viajeros
      ¡Saludos para los dos!

  2. Qué curioso el sitio! Nunca había oido hablar de él!
    Muchas gracias por mostrarnoslo,wapa

    Un abrazo

    • Curioso es, desde luego Ahora ya tienes una escapada/excursión más para añadir a la lista
      Gracias a ti por pasarte por aquí y por comentar, Grace.

      ¡Un abrazote grande compañera!

  3. Ostras qué curioso lo de las caras esculpidas en piedra! No tienen nada que envidiarle a los americanos!
    Te esperamos por nuestro blog! Nos ha encantado el tuyo!

  4. ¡ameserosviajeros, compañeros de traducción y lingüística!
    Gracias por pasaros por aquí y comentar

    ¡Las ruta es genial! Y sí, nada que envidiarle a los americano En otro país probablemente una ruta así estaría muchísimo más explotada ¡Y cobrarían por entrar! Además que el lugar donde se encuentran las esculturas es espectacular ¡Y ese agua color turquesa!

    ¡Un abrazote!

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