Excursión: Garganta la Olla y Ruta de las Nogaledas


Nuestra excursión estaba motivada, principalmente, por las Cascadas de Las Nogaledas, en el Valle del Jerte; unas fotografías preciosas expuestas en el Twitter de @ValleCereza me hicieron emperrarme en que, en cuanto fuésemos a ver a mis suegros, les íbamos a llevar allí porque sabía que les iba a encantar Pero ya que nos poníamos en ruta queríamos aprovechar todo el día y fueron ellos quienes sugirieron visitar el pueblo de Garganta la Olla, en la comarca de La Vera. Y eso fué lo que hicimos

Garganta la Olla

Nuestra primera parada, por tanto, fué Garganta la Olla, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982. El pueblo se sitúa en un valle rodeado de montañas salpicadas de cerezos, entre la confluencia de la Garganta Mayor y la Garganta de San Blas, a orillas de la Sierra de Tormantos y a pocos kilómetros del Monasterio de Yuste (Que es otra muy buena combinación de ruta, pero nosotros ya lo habíamos visitado ).

Como en muchas zonas de La Vera, se pueden encontrar castros Vettones, lo que indica la presencia humana en la región desde el siglo V. Parece ser que los orígenes de Garganta la Olla se sitúan en Carnaceas, un pueblo que estaría situado aguas abajo de la Garganta Mayor y que sería posteriormente destruido por los almorávides. Durante la Edad Media Garganta la Olla fué un pueblo muy rico de gran afluencia comercial debido a que en el siglo XIV el Rey Alfonso IX de León, le cedió la jurisdicción de Garganta la Olla a los Infantes de la Cerda en agradecimiento por su apoyo como monarca; esto conllevó una gran afluencia de comerciantes judíos en la ciudad. Dado que previo a la cesión a los Infantes, Garganta la Olla estaba bajo la jurisdicción de Plasencia en lo que se conocía como Sexmo de Plasencia, durante los próximos siglos habría diversas disputas por parte de Plasencia por recuperar la jurisdicción de Garganta la Olla, llegando incluso a un enfrentamiento armado en 1492.

La situación del pueblo así como su Casco Histórico te transportan a otra época. Sus calles estrechas y callejones, sus casas de piedra, adoquinadas, de balcones con bellas balaustradas talladas y vigas de madera cruzadas, nos sólo nos susurran la fuerte presencia judía en la Edad Media sino la evolución de una arquitectura popular que ha perdurado y perdura en el tiempo.

Fijáos en este edificio actual construido fuera del casco histórico y como preserva el aspecto de la arquitectura tradicional que se observa en el resto del pueblo.

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Nos adentramos hacia el casco histórico recorriendo la calle Chorrillo, una calle con forma de embudo que se va estrechando a medida que nos acercamos a la Plaza Mayor. Ya, desde aquí, comenzamos a apreciar las formas arquitectónicas de las casas tradicionales. Personalmente me encanta mirar los bajos de los balcones con las vigas de madera; me parece tan rústicamente auténtico y le confiere un toque tan hogareño, que a veces me detengo debajo de un balcón y me quedo mirándolo medio embobada

Calles de Garganta la Olla, Extremadura.

Estoy segura de que a muchos os ha llamado la atención esa fachada al fondo de color ultramar. Se trata de La Casa de las Muñecas y sí, destaca muchísimo por su llamativo color azul. Que su fachada brille con ese color tan distintivo tiene una explicación: durante la época de Carlos V el edificio albergaba un prostíbulo y el modo de diferenciarlo de los demás edificios era pintar la fachada de un color inusual. El nombre del edificio proviene, por tanto, de su antiguo uso. Además del color de la fachada si os acercáis y contempláis el dintel de la puerta, observaréis que hay un relieve en piedra de una muñeca; otra forma más de indicar el oficio de la casa

Casa de las Muñecas, Garganta la Olla.

Resulta curioso, o al menos a mí me lo parece, que La Casa de las Muñecas se encuentra a treinta pasos del centro del pueblo, la Plaza del Diez de Mayo. Se trata de una plaza sencilla, de forma irregular, con la típica fuente con cuatro caños, muy colorida y muy animada

Plaza del 10 de mayo. Garganta la Olla.

Seguimos por la calle Gradas pero a nuestra izquierda encontramos la Calle Llana; casas visiblemente antiguas sin reformar, otras reformadas pero conservando el estilo arquitectónico con sus nuevas balaustradas de madera en los balcones, con paredes de adobe y vigas entrecruzadas y techumbres talladas.

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Casas tradicionales en Garganta la Olla.

En cuanto encontramos una calle, giramos a la derecha, con dirección a la Iglesia de San Lorenzo. Y sí, no me he equivocado. Encontrar una calle que permita pasar a veces puede resultar difícil. Garganta la Olla está repleta de callejones en los que puedes quedar fácilmente atascado si intentas pasar (yo reconozco que no soy una sílfide, pero vaya :-P) Ésta, la de los callejones estrechísimos, es otra de las características que nos indican la presencia de judíos en la ciudad en tiempos pasados.

Callejones, Garganta la Olla.    Atrapada en un callejón de Garganta la Olla

Llegamos a la Iglesia de San Lorenzo, del siglo XVI y de estilo barroco, situada en la zona más alta del pueblo. El Campanario, de más de 30 metros de altura, puede verse prácticamente desde cualquier calle de Garganta la Olla (y las vistas desde la torre son magníficas ya que se puede contemplar todo el valle). Al parecer parte de la iglesia se derrumbó en algún momento del siglo XVIII y tuvo que ser reparada y, en conmemoración, se puede leer el texto que reza en una de las piedras que conforman la escalinata de lo que “debería” ser la entrada principal.

Iglesia de San Lorenzo, Garganta la Olla.

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En su interior la Iglesia de San Lorenzo alberga un pequeño museo catedralicio en una de sus antiguas salas, un precioso retablo barroco dorado y el órgano barroco más antiguo de España. Y, por favor, no dejéis de contemplar el suelo porque se trata del original: grandes adoquines de piedra que con el paso del tiempo se han vuelto resbaladizos por el desgaste y grandes losas que cubren las tumbas.

Retablo Mayor de la Iglesia de San Lorenzo. Garganta la Olla.   Órgano Barroco de la Iglesia de San Lorenzo.

A la salida de la Iglesia de San Lorenzo decidimos seguir callejeando y continuar descubriendo preciosos rincones del pueblo. Otra de las cosas que llamó mi atención es que, en muchas de las casas, aún se conservan los dinteles sobre las puertas de entrada con los nombres del varón de la casa y el año en que se construyó

Rincones de Garganta la Olla, Extremadura. España.   Rincones de Garganta la Olla, España.

Casas en Garganta la Olla, La Vera. Extremadura, España.

Perdiéndonos por las calles llegamos hasta La Casa de la Peña, uno de los edificios más singulares de Garganta la Olla. La peña soporta todo el peso de la solana gracias a esas fuertes vigas de madera. Parece ser que se construyó de esta manera para aprovechar el poco espacio que había en aquél momento.

La Casa de la Peña, Garganta la Olla.

Y, justo frente a este edificio singular, encontramos otro igual de simpático. Yo la bauticé como La Casa de las Calabazas Como ése día hacía un poco de viento, las calabazas se mecían y provocaban un ruido hueco muy característico que, curiosamente, me recordó muchísimo al claqueteo que hacen las cigüeñas.

Casa de las Calabazas, Garganta la Olla.

Tras un poco más de callejeo por el pueblo y embebernos de la belleza de sus calles, nos despedimos de Garganta la Olla y decidimos marchar hacia la Ruta de las cascadas de las Nogaledas.

Rincones de Garganta la Olla, La Vera, Extremadura.

El Valle del Jerte

Para ello debemos poner rumbo hacia Navaconcejo en el Valle del Jerte. Eso sí, como el camino era largo y la carretera sinuosa, decidimos detenernos en un apartado, a un lado de una tímida cascada que caía de la montaña, para comer de picnic

La Vera, Valle del Jerte, Extremadura. España.

Continuamos con el coche y nos adentramos en el Valle del Jerte ¿Y qué encontramos? Preciosas terrazas rebosantes de bellísimos cerezos en flor

Cerezo en flor, Valle del Jerte. España.

Cerezos en Flor, Valle del Jerte. España.

Cerezos en flor, Valle del Jerte. España.

Ruta de las Nogaledas (Navaconcejo)

Llegamos a Navaconcejo y tenemos prácticamente que salir del pueblo (recordad, venimos desde Garganta la Olla. Igualmente, tendréis que llegar al “final” si venís desde Plasencia) para poder coger el camino que nos llevará hasta la Garganta de las Nogaledas. Aunque está indicado con diversas señales sí que hay un punto que puede llevar a confusión y es cuando, siguiendo las indicaciones, atraviesas el puente de piedra que cruza el río Jerte. Una vez allí hay que girar a la derecha y seguir con el coche en paralelo al río hasta llegar a un pequeño aparcamiento. En el caso de que no encontréis el camino lo mejor es preguntar a la gente del pueblo

Una ven dejado el coche, entre los diversos paneles informativos que hay previo a comenzar la Ruta de las Nogaledas nos encontramos éste que muestra un alzado de las cascadas que nos esperan:

Perfil Ruta de las Nogaledas, Navaconcejo.

La ruta tiene algo más de 4 kilómetros y está clasificada como de dificultad baja. Sin embargo, es una subida bastante pronunciada y en algunos tramos puede hacerse bastante pesada. Aunque hay que tener en cuenta que nos detuvimos para hacer fotografías, nosotros tardamos un pellizco más de una hora y media en subir hasta arriba del todo.

Ruta de las Nogaledas, Valle del Jerte. España.   Ruta de las Nogaledas, Valle del Jerte. España.

Lo llamativo de esta ruta no son únicamente sus saltos de agua, especialmente el primero que encontraremos que es bastante impresionante, sino también las vistas que vamos teniendo del valle salpicado de cerezos a medida que vamos subiendo y encontramos balcones que nos permiten asomarnos. Por eso, nuestra recomendación es aprovechar para realizar esta ruta cuando los cerezos estén en flor

Éste es el primer salto. Es una cascada bastante alta, la más empinada de todas y, por tanto, lleva mucha fuerza pero, por desgracia, aquél día no llevaba ni el gran angular ni mi cámara habitual, así que me fué imposible poder encuadrar a una persona en el plano a la vez que captaba toda la cascada para así poder establecer una comparativa. Pero me creéis ¿verdad?

Ruta de las Nogaledas, Valle del Jerte, España.   Ruta de las Nogaledas, Valle del Jerte. España.

El segundo salto es una cascada de agua más estrecha y alargada, con una caída menos pronunciada y con una poza amplia.

Ruta de las Nogaledas, Valle del Jerte. España.

Hacia la subida al siguiente salto de agua podemos encontrar uno de esos balcones que os comento y podemos contemplar unas vistas como esta:

Ruta de las Nogaledas, Valle del Jerte.

El penúltimo sato de agua parece dividirse en dos; es el más ancho y alargado y el agua cae como en escalones, con un susurro más tímido al deslizarse por las grandes piedras. Hay una zona donde podemos pasar hacia un escalón de piedra (si el agua lo permite) para estar más cerca, pero cuidado porque es muy fácil resbalar.

Ruta de las Nogaledas. Valle del Jerte.   Ruta de las Nogaledas, Valle del Jerte.

Ruta de las Nogaledas, Valle del Jerte, España.

Ruta de las Nogaledas, Valle del Jerte, España.

Subiendo hacia el último salto, la cascada más pequeña pero situada en un rinconcito encantador, pasaremos por otro de los balcones y desde allí podemos contemplar en todo su esplendor las terrazas de cerezos del Valle del Jerte y el deslizar de las aguas de la Garganta de las Nogaledas hacia su encuentro con el río Jerte.

Ruta de las Nogaledas, Valle del Jerte.  Ruta de las Nogaledas, Valle del Jerte, España.

Y ya, una vez hecha la bajada, y en Navaconcejo, sólo nos quedaba despedirnos del río al atardecer, a su paso por el pueblo, con la promesa de volvernos a ver muy pronto

Río Jerte en Navaconcejo


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Sobre Eva

Viajera insaciable, lectora incansable, eterna aprendiz de idiomas y meticulosa observadora de culturas, lingüista, traductora y curiosa como yo sola. Mi lema: Viajar para vivir y sentirse vivo.
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8 Comments

  1. Por favor… quién dice que ese órgano es el más antiguo de España? Vamos hombre!

    • Hola Vicente,
      El órgano más antiguo de España, no. El órgano BARROCO más antiguo de España Y nos lo dijo un catedrático de historia

      • Hola Eva,
        El Barroco se inicia en el siglo XVII. Este órgano es de finales del XVIII, concretamente de 1774. En el siguiente enlace puedes ver muchos órganos barrocos de la centuria del 1600.
        Afortunadamente, y por mi empeño en el archivo, tengo casi toda la historia de este órgano. Te invito a conocerla, porque es maravillosa.
        Prefiero no saber quién es el catedrático, que desde luego dudo que sea musicólogo.
        Un saludo,
        Vicente.

        • Hola Vicente,

          Muchas gracias por la información y corregiré la entrada. Una no duda, en principio, de de un Catedrático de historia, pero errar es de humanos

          Si, en concreto, conoces más de la historia del órgano de Garganta la Olla ¿podrías enviarme algo de información para completar mejor la entrada y no dejarla huérfana en ese aspecto? Te lo agradecería muchísimo y, por supuesto, tendrías tu crédito

          Muchas gracias por regresar y aclararlo
          Una web muy interesante, por cierto.

          ¡Un saludo!

  2. Esto es el saber y la cultura. Errar a veces y que otro dé el dato. LA CULTURA LA HACEMOS ENTRE TODOS.

  3. Hola de nuevo. Aun no sabiendo la fecha del órgano de la foto, me he confundido, en cuanto que pensé que era el de Fermoselle. Error mío ahí. Saludos.

    • ¡Hola de nuevo, Vicente!

      Errar es de humanos ¡No pasa nada! De momento, entonces, seguimos haciendo caso al Catedrático de Historia que nos dió el dato y se mantiene la entrada original

      ¡Un saludo, compañero!

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