Tierras de Soria’11. Día 1 (Parte 3/4): Berlanga de Duero

Nuestro próximo destino se trataba de Berlanga de Duero una villa de escasos mil habitantes, asentada entre un río y un arroyo, en una explanada con alguna ondulación suave, siendo su robusto castillo lo único que queda en un alto, anclado con fiereza sobre la montaña que corta el arroyo. Una villa de origen medieval, aunque con ancestros visigodos, que formaba parte de la línea defensiva del Duero durante la Reconquista, en el siglo XI. Una villa de la que, se dice, El Cid fué alcalde, habiéndole sido concedida en 1089 por Alfonso VI como pago por sus servicios.

Los restos de la muralla y el casco histórico

De camino al Castillo fuimos descubriendo rincones de Berlanga. Lo primero que llamó nuestra atención fué encontrar una de las chimeneas típicas de las cocinas en la arquitectura popular soriana en lo que parecía en medio de una pequeña plaza. Se trata de la chimenea del antiguo Hospital de San Antonio, del siglo XVI que, además, funcionaba como refugio de peregrinos.

Chimenea de cocina tradicional,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Lo segundo que llamó nuestra atención fue La Puerta de Aguilera, perteneciente a la segunda muralla defensiva de Berlanga erigida en el siglo XIV, y la que sería la puerta principal de la villa. Eso sí, se trata de una reconstrucción.

Puerta de Aguilera, Berlanga de Duero (Soria, España)

Adentrándonos por La Puerta de Aguilera atravesaremos una calle porticada con columnas de madera que se va estrechando cuál embudo hasta desembocar en la Plaza Mayor, una típica plaza castellana sin ninguna vista llamativa en particular en mi opinión. Berlanga posee otros atractivos

Calle Mayor,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Colegiata de Berlanga de Duero: Santa María del Mercado

Seguimos recorriendo el pueblo, enfilando calles con dirección al Castillo, pero llegamos a la Plaza de la Colegiata de Berlanga (Iglesia de Santa María del Mercado) encontrándonos con ella de sopetón. Declarada Bien de Interés Cultural en 1931, el templo, con orígenes en el siglo XVI, se erige en un terreno desnivelado, como anuncian los amplios escalones que engalanan su entrada principal; esto hace que parezca todavía más alta de lo que ya de por sí es. Tiene un porte robusto y sólido, casi de fortaleza, aunque se adentra en el estilo renacentista tiene un sabor muy medieval ¿No os recuerda a la Colegiata de Toro?

Colegiata de Berlanga, Iglesia de Santa María del Mercado,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Nuestra mala suerte para visitar los templos nos perseguía y la Colegiata de Berlanga se encontraba cerrada porque estaban retirándose las filigranas de las fiesta de la Virgen de las Torres que habían sido el día anterior. Eso sí, cuando llegué a casa empecé a buscar fotografías de su interior y… en fin… ¡Me tiraba de los pelos! 

Palacio de los Marqueses de Berlanga

Enfilamos dirección al Castillo encontrándonos con el que fuera el suntuoso Palacio renacentista de los Marqueses de Berlanga y Duques de Frías que más tarde sería el Hospital. Está catalogado como Monumento Nacional desde 1980. Este palacio dió albergue a nobles y reyes como Felipe V y al parecer eran envidiables sus jardines en Castilla pero, lamentablemente, fué quemado por los franceses durante la Guerra de Independencia quedando tan solo su fachada y una de sus torres

Palacio de los Marqueses de Berlanga,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Es en la Torre del Palacio donde debemos dirigirnos para poder visitar al Castillo de Berlanga, pues es la Oficina de Turismo. Y he aquí nuestra sorpresa cuando, al solicitar la visita nos dan un pequeño panfleto con la historia del castillo, nos piden nuestro número de teléfono móvil y nos hacen entrega de LA LLAVE. Nos quedamos tal que (multiplicar por cualquier cifra deseada que contenga al menos 10 ceros) mientras la mujer se echaba a reír por nuestras caras de asombro-susto-la-leche-que-tenemos-la-llave-de-un-castillo. Y así, de la forma más natural del mundo, por un pellizco más de una hora, fuimos los dueños del Castillo de Berlanga.

Castillo de Berlanga de Duero

El actual castillo fué construido en el siglo XV sobre otro castillo previo medieval (s. XII-XV) y que, a su vez, había sido construido sobre uno musulmán (siglo X) del que no se conserva nada. Por tanto, hoy podemos observar restos tanto del castillo medieval (la Torre del Homenaje y muros interiores) como del castillo artillero renacentista a los que pertenecen los robustos muros exteriores.

Castillo de Berlanga,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Para poder llegar al castillo tenemos que atravesar la otra puerta que queda en pie de la segunda muralla del Berlanga, la Puerta del Mercado, anexa al Palacio de los Marqueses de Berlanga y Duques de Frías, y subir la cuesta por el camino de tierra que nos lleva hasta su puerta de entrada.

A medida que vamos subiendo podemos contemplar mejor el entorno y, al darnos la vuelta, se observa claramente el esqueleto de la fachada del Palacio de los Marqueses de Berlanga, casi como si se tratase de un decorado de teatro.

Palacio de los Marqueses de Berlanga,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Y, un poco más adelante, lo que se perciben como las ruinas de una antigua ermita de la que tan sólo parece quedar en pie el arco ojival de lo que podría ser su entrada. No perdáis de vista el suelo a la altura de estos restos porque si volvéis al camino y miráis a la izquierda encontraréis dos tumbas de piedra visibles pero enterradas en la tierra. Esto nos da otra pista sobre que el arco que queda en pie se trata de una ermita en intramuros, es decir, la ermita privada del Palacio de los Marqueses.

Ermita del Palacio de los Marqueses de Berlanga,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Tumbas en la ladera de la Ermita del Palacio,  Berlanga de Duero (Soria, España)

En esta misma altura del recorrido se sabía que se encontraban los jardines del palacio de los Marqueses de Berlanga y Duques de Frías; establecidos en bancales, para salvar la dificultad del terreno y que eran regados por un complejo sistema de canales en piedra que, si os fijáis por los alrededores, aún hoy pueden verse.

Los restos de las murallas defensivas también se vislumbran desde el camino y comienzan a desdibujarse entre el pasto de color del trigo, casi camufladas. Aunque nosotros no fuimos, por falta de tiempo, hay unas vistas muy buenas de las murallas un poco más allá de la estación abandonada del pueblo, por si tenéis particular interés en verlas.

Muralla de Berlanga de Duero,  Berlanga de Duero (Soria, España)

¡Y llegamos a “nuestro” castillo!

Castillo de Berlanga,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Una vez atravesada la puerta de acceso choca bastante la disposición de la Torre del Homenaje ¿Por qué? Bueno, porque delante de nosotros se vislumbran los restos de un adarve (los caminos de ronda de guardia en las almenas) del castillo medieval pero a nuestra derecha, sin aparente protección, encontramos el acceso a la Torre del Homenaje. No deja de ser curioso que parezca tan sencillo ¿verdad?

Castillo de Berlanga,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Pero si nos adentramos y traspasamos el pórtico del adarve rehabilitado nos daremos cuenta de que, en realidad, el acceso a la Torre del Homenaje se realiza a través de este torreón hoy incompleto. No, no podía ser tan simple En la Torre encontramos los escudos de las familias Tovar y Guzmán debido al matrimonio que habría patrocinado la construcción del castillo medieval al que pertenece la Torre.

Torre del Homenaje del Castillo de Berlanga,  Berlanga de Duero (Soria, España)    Detalle de la Torre del Homenaje del Castillo de Berlanga, Berlanga de Duero (Soria, España)

Mirando a nuestra derecha nos encontramos con más restos del castillo medieval incluyendo una de sus torres. Pero ¿os habéis fijado en esos restos de columnas que hay en el suelo? Se tratan de los vestigios del palacete señorial que albergaba el castillo en su interior y que contenía una galería porticada alrededor de un patio.

Castillo de Berlan ,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Castillo de Berlgana,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Acercándonos a la torre circular del castillo medieval nos damos cuenta de que puede accederse a ella y subir hasta lo que sería su primer nivel y, claro, siendo “dueños” del castillo pues… una no puede remediar subir y asomarse a la ventana, cuál romántica princesa medieval

Puerta decorada, interior del Castillo de Berlanga,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Torreón del Castillo de Berlanga,  Berlanga de Duero (Soria, España)   Torreón del Castillo de Berlanga,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Interior hueco de torreón del Castillo de Berlanga,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Desandamos nuestros pasos y regresamos al patio de armas, observando la sencillez de los restos de la muralla del castillo medieval que queda a nuestra izquierda, la parte que da cara a la montaña. Asomándonos, nos damos cuenta de la protección natural que ofrece el cortado del río Escalote. Y, nos percatamos de algo más; los restos de un Acueducto. Se trata de un acueducto del siglo XVI, puesto que el castillo renacentista contaba con un complejo sistema para poder subir agua desde el río que serviría para abastecer de agua intramuros y al Palacio de los Duques, además de regar sus bastos y fastuosos jardines.

Acueducto a orillas del Castillo de Berlanga de Duero,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Tras esto nos acercamos hacia una de los tambores artilleros del castillo renacentista (s. XVI), se trata de los torreones circulares que hemos visto desde el exterior; están huecos y nos dejan contemplar la llamativa perfección de su forma y, sobre todo, apreciar y casi sentir la robustez de su construcción. Aunque parece inacabado. Y es que, así es, el castillo artillero renacentista nunca fué terminado. No se sabe si fueron motivos económicos o políticos, pero las obras fueron paralizadas de una forma u otra. Por último, mencionar que el castillo se quemó en 1660 tras la visita del rey Felipe IV y que durante la Guerra de la Independencia fué cuartel general de altos mandos.

Torreón del Castillo artillero de Berlanga de Duero,  Berlanga de Duero (Soria, España)

Y así, tras merodear un poco más por los restos de “nuestro” castillo, tuvimos que despedirnos de él, acordándonos de cerrar bien la puerta y echar la llave, antes de continuar hacia nuestro próximo destino: la Fortaleza de Gormaz.

Puerta de entrada al Castillo de Berlanga,  Berlanga de Duero (Soria, España)


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 ♦ Tierras de Soria ’11.


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Sobre Eva

Viajera insaciable, lectora incansable, eterna aprendiz de idiomas y meticulosa observadora de culturas, lingüista, traductora y curiosa como yo sola. Mi lema: Viajar para vivir y sentirse vivo.
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