Rapa Das Bestas (Sabucedo)

La Rapa das Bestas era uno de mis sueños viajeros. Llevaba años intentando ir pero siempre, por un motivo u otro, nos era imposible escaparnos para poder asistir.

Decir que esta fiesta ha sido sumamente especial para mí es quedarme corta, muy corta, tan corta que ni se acerca a definir ni un ápice. Decir que me dejó sin palabras, que estuve al borde de las lágrimas en más de una ocasión, que los escalofríos recorrían mi espina dorsal y parecían penetrar en mi cerebro, que me temblaron las piernas, que me quedaba completamente inmóvil por unos segundos cuando fijaba e intercambiaba miradas en una de aquellas hermosas bestas y que saltaba en el asiento del curro cuando lo hacían los aloitadores sobre el caballo.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Y es que podría describiros todas las reacciones físicas que experimenté hasta el más mínimo detalle, y ni así podría acercarse a lo que me ocurría por dentro, a lo que se me movía en las entrañas, a lo que sentía en mi corazón.

Yo, amante de los caballos, antigua amazona que tuvo que dejarlo por una lesión, que tantísimo echo de menos ese olor particular a heno, tierra mojada y piel de caballo húmeda esparciéndose en el ambiente y realizar ése ritual de acercarme con suavidad y susurrarle cómplices cariños que esconden un acto de reconocimiento mientras le acaricio el cuello deslizando mis dedos por las sedosas crines. Subirme sobre su lomo tras la secreta petición de permiso, volverle a susurrar y acariciar en agradecimiento por permitírmelo y por confiar en mí, y empezar el contacto, la unión, esa conexión especial al paso, después al trote y terminar al galope en campo abierto.

Y es ahí cuando sientes una apabullante sensación de libertad que se te atora en el corazón, cuando la maravillosa conexión se afianza, cuando sientes el magnífico poder de una de las criaturas más hermosas del planeta vibrando bajo tu cuerpo, penetrando como una descarga eléctrica y deslizándose por tu sangre como si nuestras respiraciones y nuestros corazones se hubiesen acompasado. Como si el caballo y tu persona se hubiesen fusionado en un solo ser.   Yo, montando a caballoY es que, todas esas sensaciones especiales y esa conexión maravillosa las percibí en todo lo que rodea a esta tradición milenaria, en las gentes de Sabucedo y en los aloitadores que participaron de ella. El ambiente se impregnaba de una profunda admiración, un respeto infinito, un cariño y ternura abismales, unas íntimas conexiones con las bestas y un eterno y reverencial agradecimiento a ellas. No, la Rapa das Bestas no podría ser más especial porque algo más especial, sencillamente no existe.  

¿Qué es la Rapa das Bestas? ¿Cuándo se celebra?

La Rapa das Bestas es una celebración que se lleva realizando desde hace milenios, según los últimos petroglifos que se han encontrado en los montes de Sabucedo (siglo XVIII a.C) y que muestran a humanos subidos en caballos tratando de domarlos.

Hoy en día la Rapa Das Bestas, además de como forma de preservar esta tradición antiquísima, se lleva a cabo con una finalidad concreta, mantener la salud de las bestas que pacen libres durante el resto del año en los montes de Sabucedo. Los caballos, por grupos, son encerrados en el curro (lo que para quienes no somos de allí solemos llamar erróneamente plaza). Una vez allí, los aloitadores, aquéllas personas de Sabucedo que tienen el privilegio de poder participar (y a las que envidio profundamente), tendrán que subir a los lomos de los caballos a pelo, es decir, sin ayudas de ningún tipo. Separarán a la besta del resto usando su maña y su fuerza y, con ayuda de los demás aloitadores que están en el curro les cortarán (rapan, de ahí el nombre :-P) las crines para sanearlas, para evitar que se les enreden en los campos y las cercas y se hagan daño, además de por una cuestión de higiene y salud, ya que al cortarles las crines se elimina el espacio donde suelen habitar pulgas y garrapatas. Además, se aprovechará para desparasitar a las bestas, medicándolas a través de una inyección.

La RapaDas Bestas se celebra durante cuatro días, desde el primer viernes de julio hasta el lunes, subiendo a los montes de Sabucedo a por las bestas el viernes y habiendo curro todos los días por la tarde, siendo el curro del lunes solidario, dedicando la recaudación a una buena causa.  

Subida al monte

La subida al monte en busca de los caballos se realiza al amanecer, para evitar subir con calores excesivos. A las seis de la mañana como muy tarde hay que despertarse, tomar un copioso y abundante desayuno y poner camino al punto de reunión, la iglesia de San Lorenzo de Sabucedo, donde a las 6:30 se oficia una misa para honrar las celebraciones. A las 7:00 de la mañana, todos reunidos, pondremos camino al monte. Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Entre caballos, jinetes, aloitadores, amantes de los caballos y cada vez más turistas, nos adentraremos en el bosque, atravesaremos la frescura del río y subiremos en silencio hasta la cima de los montes de Sabucedo. El silencio es muy importante porque cualquier ruido puede ahuyentar y asustar a los caballos y no sólo a los que vamos a buscar, sino también a los que nos acompañan en el camino.

Una vez en el monte deberemos seguir siempre las indicaciones de las gentes del pueblo, los que conocen a las manadas que pacen libremente, los que saben como cercarlas. Los jinetes se adentrarán en su busca, mientras aloitadores y experimentados nos indican dónde debemos situarnos.

Tendremos que meternos entre los helechos y espinos del monte, nos tocará correr y saltar para cerrar el cerco sobre la manada, y puede resultar muy incómodo. Por eso es muy importante llevar pantalones largos de tela gruesa (vaqueros, por ejemplo) y botas de montaña, porque os aseguro que de otro modo vais a sufrir y mucho.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.El proceso de juntar a toda la manada es lento porque debemos esperar bastante tiempo hasta que los jinetes encuentran a los grupos de caballos, vuelven hasta donde esperamos todos, hablan con los más experimentados y les explican donde se encuentran y acuerdan por dónde es más seguro traer a los caballos. He aquí, un ejemplo más de que lo que prima ante todo es el bienestar de las bestas, de que nada les ocurra, y de lo importante que es mantener la tradición. Podrían llamarse por el teléfono móvil y salvaguardar el problema de la distancia en los montes, pero tratan de mantener la esencia, alejados en lo posible de una tecnología que hoy lo invade todo.

Una vez que la comunicación se ha llevado a cabo, una vez que los más experimentados y aquellos que se han quedado con nosotros dan los consejos pertinentes, una vez que todos han decidido cómo hacerlo y cuál es el lugar por el que traerán al grupo de bestas, los jinetes marchan y a nosotros (una cadena humana a la espera) nos volverán a dar indicaciones de dónde ponernos, de por dónde van a venir los caballos y de cómo tenemos que hacer para cercarlos. Y no será fácil, aunque seamos muchos.




Y entonces… ¡Ah, entonces! Entonces empieza la magia y es cuando te sientes vinculado con todos los seres humanos que te rodean de una forma que hace tiempo hemos perdido y me atrevo a sugerir que como especie; es ése reconocimiento quizá instintivo de tribu, de unidad, en el que si falla uno de nosotros todo el trabajo se irá al traste. Es una comunión con todas esas personas que no conoces absolutamente de nada, es una vuelta a los orígenes, a vivir en primera persona lo que vivían nuestros antepasados, cuando la sensación de necesidad mutua para sobrevivir era primordial. Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Se me aceleró el pulso, sentía a mi corazón retumbar en el pecho como si quisiera salírseme, y la respiración se me desacompasaba cuando sentí vibrar bajo mis pies la tierra, cuando mi oído captó el retumbar a lo lejos de los caballos al galope y cuando por fin, de repente, ví a la manada bajar por las colinas, esas bestas hermosas, todas a una.

La melodía del gallego en los gritos de los jinetes al galope azuzando a sus propios caballos y a la manada se esparció en el aire, y luego las voces de las gentes de Sabucedo, algunos aloitadores, que nos indicaban a nosotros en una mezcla de gallego y castellano cantado cómo debíamos movernos para evitar que la manada se desperdigase.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Es el momento más delicado, cuando las bestas se encuentran cara a cara con esa cadena humana. Es el momento en el que los humanos no debemos flaquear ante lo imponente de estos formidables y poderosos seres que parece que nos embestirán con toda la fuerza de sus magníficos cuerpos. Aquí, todo transcurre muy rápido, hay un momento en que parece que todo va a descontrolarse, voces aquí, voces allá, gritos y exclamaciones, el sonido de los cascos de los caballos golpeando el suelo, la tierra temblando, los jinetes al galope rodeando de un lado a otro, personas corriendo y saltando los helechos y los espinos moviéndose de un lado a otro. Es un momento confuso, apabullante, y maravillosamente magnífico. Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España. Si todo sale bien, tendremos a nuestra primer grupo de caballos cercados, al que cuidaremos mientras se reúne al resto de bestas del monte. La cadena humana se vuelve más pequeña porque todos nos acercamos entre todos, intercambiando impresiones, comentarios, miradas y sonrisas, compartiendo emociones expresadas en alto o en silencio. Y entre tanto, siempre tendremos que dejar varios metros entre nosotros y las bestas, sin invadir su espacio, porque tienen que tranquilizarse, porque no debemos inquietarlas aún más con nuestra extraña cercanía. Ante todo, su bienestar.

Esta yegua intentó embestirme, para proteger a su potro, cuando me acerqué demasiado. Por eso es MUY IMPORTANTE que respetéis su espacio y mantengáis las distancias, especialmente  si no estáis familiarizados con los caballos y no sabéis cómo tenéis que reaccionar. Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España. Tiene un ojo azul y otro marrón y es muy, muy lista. Se escapó con su potro varias veces mientras les bajábamos por los montes y en el curro intentó esconder a su cría el mayor tiempo posible para evitar que se lo llevasen. Sin embargo, tuve la suerte de poder hacerles este bonito retrato de familia.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

 Y el proceso se repite varias veces, agregando cada vez más bestas que bajan desde los montes. Sin embargo, ahora tenemos que tener especial cuidado porque tenemos una manada que está impaciente por separarse, por escapar de nuestro cercado y que aprovechará cualquier despiste, cualquier hueco y especialmente aquellos formados cuando se abra la cadena humana para dar paso a las nuevas bestas, para intentar huir de nosotros.

Cuando la manada alcanza unos cientos de caballos, comienza el proceso de bajarla de los montes hasta el peón, el punto de reunión, en los propios montes, a mitad de camino que hicimos antes de subida.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Este es otro momento delicado, pues la manada volverá a intentar separarse, especialmente las hembras con sus potrillos, que son muchas. En ocasiones los potrillos, tras unas buenas y confusas carreras entre sus mayores, acalorados, asustados y tras alguna caída que otra, serán recogidos por los jinetes, para llevarles hasta el peón con toda seguridad.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Una vez en el peón, se guardará a las bestas en un gran cercado y se las dejará descansar y tranquilizarse después de una buena caminata bajo un sol pleno y caluroso. Al lado de ese cercado los participantes podrán comer, beber y refrescarse, celebrando que todo ha salido bien. Y, a media tarde, las bestas serán llevadas hasta el pueblo, atravesando sus calles, hasta dejarlas en otra finca cerca de donde se celebrará el curro, para que descansen durante la noche para lo que les espera al día siguiente.

Nosotros ni comimos, ni bebimos, pero yo aproveché para hacer un amiguito. Ojalá que el año que viene (2017) en el que esperamos volver, pueda verle ya bien grande ¡Le buscaré! Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Rapa das Bestas: El Curro

Movilidad-32 En el Curro hay accesos para movilidad reducida. Tenéis que poneros en contacto previamente con la organización de la Rapa Das Bestas de Sabucedo para coordinaros (Enlace al final del artículo).

Al día siguiente, a las siete de la tarde, se lleva a cabo el primer Curro de la Rapa das Bestas. Hacemos fila fuera del curro (¡No se os ocurra llamarlo plaza!) con nuestras entradas entre un barullo de emocionado comentarios de quienes somos novatos y asistimos por primera vez y aquellos más laxos de los que llevan viniendo años o son del propio Sabucedo.

Cuando cortan nuestra entrada y subimos las escaleras laterales toca correr para coger buen sitio, en primera línea, lo más cerca posible. El curro, de forma circular, me sorprendió mucho porque es bastante más pequeño de lo que siempre me había parecido en fotos y vídeos, así que tendremos que estar bien apretujados en las bancadas. Cuando ya estamos todos los espectadores dentro, los aloitadores marchan a buscar a las bestas mientras nosotros disfrutamos de danzas y cantos tradicionales.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Cuando los músicos y los bailarines terminan, por unos momentos el curro se queda vacío y nos piden desde megafonía que guardemos silencio. Las bestas van llegando por los caminos de alrededor del curro, las oímos relinchando y ése rumor de sus pasos, y hay que intentar no asustarlas para evitar que haya una estampida y se arme un buen revuelo. Tenemos que estar callados y sin hacer aspavientos extraños, ya que los caballos son muy sensibles tanto a los ruidos como a los movimientos. Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Algunos aloitadores entran en la arena cuando las puertas del curro se abren para ir guiando a las bestas que llegan en un gran grupo que a mitad se rompe. Es en esos momentos cuando algún amago de exclamación y admiración se escapa de entre el público, mientras otros cuantos shshsh se pierden entre el sonido de los cascos de los caballos golpeteando la arena junto con sus relinchos y bufidos. Una polvareda se levanta a su paso y eso provoca una neblina que bañada por el sol de la tarde se transforma en dorada, lo que consigue evocar una imagen casi mística, muy especial. Una ambiente mágico que se va completando cuando el resto de bestas van introduciéndose en la neblina… y cierran la puerta. Gritos, aplausos, vítores, ahora sí, por unos segundos tan sólo.

Entre la manada se encuentran los potrillos y serán los niños de Sabucedo, con la ayuda de los aloitadores adultos, los que se van a encargar de sacarles del curro para que no sufran ningún daño. Esto les servirá de práctica para cuando tanto ellos como esos potros sean adultos y se vean las caras nuevamente. El público participa, indicando a los aloitadores si quedan potrillos aún en el curro porque hasta que no salgan todos, no dará comienzo la rapa.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Y cuando los más pequeños, tanto humanos como potros, están a salvo fuera del curro… Empieza la batalla entre el hombre y la besta. Ahora comienza lo impresionante, lo hermosamente bello, la transmisión de emociones, el sentir tú desde ésa bancada lo importante que esto es para los aloitadores y el respeto, la admiración y el corazón que ponen en esta tradición. La fuerza increíble de los caballos, la fuerza increíble de la que somos capaces los humanos. Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Este es uno de los motivos por los que la Rapa de Sabucedo es tan magnífica, porque no hay ayudas, porque es una lucha noble, donde ante todo hay respeto por el caballo, donde lo que prima siempre es su bienestar y evitar que se haga daño.

Observas a los aloitadores, mirando a los caballos, eligiéndolos, con la respiración desbocada, nerviosos, impacientes, destilando respeto por lo que van a hacer, músculos que se abarrotan de sangre, para lo que viene. Y entonces una carrera explosiva, un buen salto y a emplear toda su fuerza para aferrarse a las crines y a los lomos del caballo. La besta, salvaje, se encabrita, salta, cocea, relincha, intenta tumbar al aloitador, quitárselo de encima, mientras que el humano tiene que hacer acopio de toda su pericia, su equilibrio y su fuerza para no caerse.

Os pongo la secuencia de un aloitador saltando sobre Maquelele, el macho dominante de la manada. Fueron unos segundos nada más pero intensísimos y asombrosamente bellos.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

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Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

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Y yo, en la bancada, brincando, apretando los puños y haciendo fuerza con las piernas. Escalofríos, el corazón a mil, la respiración contenida… vivía aquellos momentos tan intensamente como si fuese yo la que estuviese aloitando. Se me olvidó el calor, lo apretujada que estaba y el hecho de que fuese con más gente. Mi mente se había transportado al curro.

Cuando el aloitador está bien aferrado al caballo y es relativamente seguro, los demás aloitadores tienen que ir en su ayuda, cegando al caballo con sus propios brazos, bajándole la cabeza mientras otros, por detrás, tirarán de su cola para hacer que el caballo pierda parte de su sentido del equilibrio y detenga su poderío. Los restantes formarán una barrera de seguridad con sus cuerpos, formando un corro, para evitar que los otros caballos se acerquen y pueda haber problemas.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España. El aloitador a lomos, entre todos estos movimientos y barullo que te dejan con el corazón en vilo, habrá resbalado por el cuello y dorsal de la besta para ayudar a cegarlo y mantenerlo en el sitio. Cuando el caballo está relativamente quieto, otros dos aloitadores les cortarán las sedas (las crines) y otro le adminstrará los antibióticos necesarios con una inyección.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Lo importante es que todo esto se haga lo más rápido posible, y es lo que observas que los aloitadores luchan por conseguir continuamente, para que el caballo se sienta atrapado el menor tiempo posible y pueda volver a su ser natural, ser libre y salvaje. Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Fijaos en los rostros, cómo reflejan el tremendo esfuerzo de los aolitadores

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Y fijaos aquí en la sensación de alivio y gratitud que transmiten.

Sin embargo, hay ocasiones en que si el caballo es demasiado bravo, tienen que tumbarle en la arena, para evitar que en su loca y casi desbocada carrera por librarse del aloitador, pueda golpearse contra las paredes o provocar que otros caballos se desboquen y sea peligroso para todos. Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Y así transcurre todo el curro, entre saltos que salen bien, saltos que salen mal, caballos que consiguen escapar, aloitadores que se caen y se golpean o incluso son pisoteados por los caballos, el garañón (el macho dominante, semental) que se pelea con los machos más jóvenes que buscan quitarle su sitio, mordiscos, coces y una manada de caballos gloriosa que se mueve coordinada, como esas bandadas de pájaros que vemos en el cielo. Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Observas cómo se comunican, cómo interactúan esos caballos salvajes tan poco acostumbrados a los humanos, cómo relinchan, cómo se llaman entre ellos, cómo se buscan… Hermoso, una oportunidad única de contemplar algo tan único y desconocido. Y verlo a tan sólo unos pocos metros de ti. Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.

Cuando da por finalizada la Rapa, los potros son devueltos al curro con sus madres y los aloitadores hacen una cadena humana formando un paseo, a modo de agradecimiento y respeto, para que las bestas marchen a descansar hasta el día siguiente.

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España. Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.La Rapa Das Bestas es especial por lo hermoso de ver toda esa fuerza y esas conexiones entre los propios humanos y las bestas pero, además, tiene algo de rememorar en nuestro más instintito e íntimo inconsciente a todos aquellos antepasados que lucharon con nobleza por su supervivencia. Hay algo de ello que se despierta al contemplar esta fiesta pero, estoy segura, de que hay mucho de ello en quienes participan aloitando.

Pero, lo más especial, lo que más te engancha de la Rapa Das Bestas, es sentir el enorme respeto y la honesta admiración del humano hacia la besta, y percibir desde tu asiento ése cariño y ésa conexión especial que se establece entre ellos y que, estoy convencida, que perdura en todos para siempre.

Compra de entradas

Mientras que para la subida al monte no es necesario comprar entrada y puede ir todo aquél que quiera colaborar, para entrar en el Curro es necesario comprar entrada. Se adquieren en la web oficial de la Rapa Das Bestas y se recogen en el stand dispuesto a los pies del Curro. Para quienes tengáis movilidad reducida, podéis contactar también a través de la web donde disponen de toda la información.

Aseguraros de ir con bastante tiempo para hacer cola y así poder poneros de los primeros en las bancadas y poder coger buen sitio Cuanto más cerca, mejor    

Qué disfrutéis de la Rapa Das Bestas, MUNDIS!

Rapa Das Bestas, Sabucedo. Galicia, España.


Sobre Eva

Viajera insaciable, lectora incansable, eterna aprendiz de idiomas y meticulosa observadora de culturas, lingüista, traductora y curiosa como yo sola. Mi lema: Viajar para vivir y sentirse vivo.
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8 Comments

  1. Precioso Articulo , ENORABUENAAAA !!!!!

    • ¡Muchísimas gracias, Jose!

      Me alegra infinitamente que te guste Para mí fue muy especial y espero haber sabido transmitirlo, aunque sólo haya sido un poquito

      ¡Abrazote!

  2. Que chulo. Es una celebración que tengo muchas ganas de conocerle.
    Las fotos son preciosas y estoy de acuerdo contigo que debes tener una comunicación especial cuando te montas sobre un caballo. Y tu mas, que tu que has sido amazona. un saludo

    • La verdad es que es espectacular. Escápate cuando puedas porque la vas a disfrutar muchísimo
      ¡Muchas gracias por lo de las fotos! Me alegra muchísimo que te gusten La verdad es que me volví loca haciendo fotos, pero es que quería capturar absolutamente todo

      Yo soy de las que cree que es imprescindible tener una buena comunicación con el caballo para poder montar; son animales muy sensibles. Yo era de las que siempre les hablaba y acariciaba antes de subir, montada y cuando bajaba y les guardaba en los boxes. Los hay que no le dan importancia, pero para mí lo era

      ¡Un abrazote grande! Y mil gracias por visitar el blog y comentar
      Si tienes cualquier pregunta, no dudes en contactar conmigo

  3. Precioso y emocionante artículo, desde Galicia te doy las gracias. Es una fiesta ancestral y cuesta entender lo de la lucha de los aloitadores y as bestas, pero has sabido transmitirlo muy bien.

    • Muchísimas gracias, Trinidad Gracias por pasarte por el blog y por leer el artículo de la Rapa das Bestas
      Me alegra saber que he conseguido transmitir esas sensaciones y la emoción de los aloitadores, eso es lo más importante de todo

      ¡Abrazote grande!

  4. JOSE MANUEL RAMÍREZ

    vaya pasada de reportaje y de testimonio el que nos has dejado. Bravo. Sin duda tiene mucho que ver esa pasión por los caballos, se nota y de qué manera. Gracias por traernos esta fiesta y ceremonia tan impresionante. Sin palabras…

    • Muchísimas gracias por tus palabras, Jose Manuel. Me alegra que hayas disfrutado el reportaje. Si al menos he conseguido transmitir una milésima de lo que sentí, me doy por satisfecha.
      ¡Muchísimas gracias por visitar el blog y por comentar!

      ¡Abrazote!

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